IV CONFERENCIA DEL EPISCOPADO LATINO AMERICANO -SANTO DOMINGO-

 

133 – El gran desafío con el que nos encontramos es esta división entre los cristianos: división que se ha agravado por diversos motivos a lo largo de la historia.

  • La existencia de una confusión sobre el tema, fruto de una deficiente formación religiosa, y de otros factores.

134 – En situación similar a los cristianos separados podemos colocar a todo el pueblo judío. También el diálogo con él es desafío para nuestra Iglesia.

136 – "Dios, en un diálogo que dura a lo largo de los siglos, ha ofecido y sigue ofreciendo la salvación a la humanidad. Para ser fiel a la iniciativa divina, la Iglesia debe entrar en diálogo de salvación con todos"(Diálogo y Anuncio, 38). Al promover este diálogo, la Iglesia sabe bien que éste tiene un carácter testimonial dentro del respeto a la persona e identidad del interlocutor (cf. DP 1114).

138 – Para intensificar el diálogo interreligios consideramos importante:

  • Alentar un cambio de actitud de nuestra parte, dejando atrás prejuicios históricos, para crear un clima de confianza y cercanía.
  • Promover el diálogo con judíos y musulmanes, pese a las dificultades que sufre la Iglesia en los países en donde estas religiones son mayoritarias.
  • Profundizar en los agentes de pastoral el conocimiento del judaísmo y del islamismo.
  • Animar en los agentes de pastoral el conocimiento de las otras religiones y formas religiosas presentes en el continente.
  • Buscar acciones a favor de la paz, de la promoción y defensa de la dignidad humana, así como la cooperación en la defensa de la creación y del equilibrio ecológico, como una forma de encuentro con otras religiones.