LA LECTURA
ORANTE DE LA BIBLIA
El método que
hoy se ha popularizado como lectura orante de la Biblia hunde
sus raíces en lo que durante siglos se ha conocido como lectio
divina. El primer autor
que utiliza esta expresión es Orígenes (s. III d.C.). Con el término
lectio divina Orígenes quiere señalar una lectura de la Biblia
que contemple estos dos aspectos: a) Se trata
de una lectura que no se queda sólo en el sentido literal del texto,
sino que busca su sentido espiritual. b) Debe tratarse
de una lectura continuada, es decir, encarar un determinado libro
de la Biblia e ir leyendo y meditando párrafo a párrafo con cierta
perioricidad (por ejemplo, un párrafo cada día hasta terminar el libro). Esta lectura
debe hacerse con la guía de un maestro que imparte enseñanza a toda
la comunidad. LA SISTEMATIZACIÓN
MEDIEVAL Coinciden los
estudiosos en atribuir a Guigo, un monje cartujo del s. XII, la sistematización
de la lectio divina en cuatro pasos o peldaños. Estos son:
1. Lectura Es la lectura
atenta y pausada del texto para captar su sentido literal, simplemente
lo que dice allí. Es el momento que me obliga a ver lo que dice la
Biblia, y no lo que yo creo que dice. Una forma
sencilla de hacer este primer momento de la lectura es con la pregunta:
¿Qué dice el texto? 2. Meditación Luego de ese
primer momento en que comprendí lo que dice el texto, llega el momento
de aplicarlo a mi vida. Porque creo que Dios me habla en la Biblia,
no busco en ella sólo una bella obra literaria, sino una palabra que
tiene algo para decirme en mi realidad y en mi situación concreta.
Para resumirlo
en una pregunta, este paso nos plantea: ¿Qué me dice el texto a mí?.
O, si leemos en grupo: ¿Qué nos dice a nosotros, a nuestra comunidad? 3. Oración Dios me habló
en el texto. ¿Y ahora yo qué le digo? Una vez que he confrontado mi
vida con la Palabra de Dios, desde mi propia experiencia, la oración
surgirá de diversas maneras. Los maestros espirituales recomiendan
aprovechar los salmos o las palabras que el mismo texto nos brinda
para rezar. Este paso se
nos presenta con la pregunta: ¿Qué le digo a Dios? O, si leemos en
grupo: ¿Qué le decimos a Dios? 4. Contemplación Llegamos hasta
este último peldaño, y ahora el esfuerzo humano ya no cuenta. La contemplación
es regalo de Dios. Es su Espíritu que pone en nosotros el conocimiento
sabroso de Dios. Es cierto que Dios regala estos dones cuando quiere
y donde quiere, con o sin lectio divina previa. Pero también es cierto
que el encuentro con la Palabra de Dios es un camino cierto para el
encuentro con Dios mismo. LA LECTURA
ORANTE Y LOS MÉTODOS ACTUALES Los autores
modernos agregan por lo menos dos pasos a estos cuatro peldaños desarrollados
por el monje Guigo. Uno al principio y otro al final. El primero,
antes de la lectura, es la oración. Invocamos al Espíritu Santo como
guía y maestro en la lectura de la Biblia. El último paso,
luego de la meditación, es la acción. Es "bajar" de ese
Tabor para transformar el mundo con el amor que Dios nos ha comunicado.
[1]
Los métodos
modernos de estudios bíblicos Los actuales
estudios científicos y académicos de la Biblia nos brindan un excelente
auxilio para la práctica de la lectura orante. Los maestros espirituales
insisten en que la lectura orante no es un momento de estudio sino
de oración. Sin embargo, se podrá aprovechar mejor el paso de la lectura,
el momento objetivo de encuentro con el texto, si tengo elementos
que me permitan entenderlo mejor. La Pontificia
Comisión Bíblica publicó en el año 1993 un precioso documento llamado
"La Interpretación de la Biblia en la Iglesia". Allí hace
una presentación y evaluación de los distintos métodos que se utilizan
en el ámbito académico y en otros ámbitos eclesiales. Es pertinente
tener en cuenta la definición que el documento nos da sobre los actuales
métodos de estudio. Por
método exegético comprendemos un conjunto de procedimientos científicos
puestos en acción para explicar los textos. Hablamos de "acercamiento"
cuando se trata de una búsqueda orientada según un punto de vista
particular. (La Interpretación de la Biblia
en la Iglesia, nota a la Introducción) Vemos aquí
reflejados los dos primeros pasos de la lectio divina. El método exegético
corresponde al primer peldaño, la lectura, el momento objetivo. El
acercamiento contribuye a subir el segundo peldaño, la meditación,
el momento subjetivo, el punto de vista particular de la persona o
comunidad que lee. Podemos resumir
la relación entre la lectio divina y los estudios actuales con el
siguiente cuadro: Relación
entre los cuatro peldaños de la lectio divina y los actuales métodos
de estudio bíblico
APLICACIÒN
DE LA LECTURA ORANTE Antes de la
lectura, invocamos al Espíritu Santo. Una querida catequista del Gran
Buenos Aires, Analía Palleroni, me acercó esta oración escrita por
ella: Espíritu
Santo, 1er. paso:
Lectura. ¿Qué dice el texto? Tomamos este
pasaje del evangelio de Marcos:
Una vez leído
pausada y atentamente este texto, vamos a aplicarle algunas herramientas
del método exegético. Este método, como dice la definición, consiste
en un conjunto de procedimientos científicos, es decir que tenemos
procedimientos diversos para estudiar aspectos diversos del texto.
Los procedimientos se agrupan en dos grandes conjuntos: el método
histórico - crítico por un lado y los nuevos métodos de análisis literario
por otro. A) Algunos
aspectos del método histórico-crítico fácilmente aplicables a la lectura
orante tienen que ver con estas preguntas:
B) Algunos
aspectos de los nuevos métodos de análisis literario aplicables a
la lectura orante son:
Las preguntas
anteriores nos permiten señalar cuál es la diferencia entre la situación
inicial y la situación final: Bartimeo ha cambiado completamente de
situación: era ciego y ahora ve, estaba sentado al borde del camino
y ahora está en el camino, estaba solo y ahora está con Jesús y su grupo.
También podemos suponer que al recobrar la vista e incorporarse a la
comunidad habrá dejado de mendigar.
También en el grupo que viene con Jesús hubo un gran cambio de situación. Primero querían hacer callar a Bartimeo, después, por la palabra de Jesús, cambian de actitud. Y también hay un cambio en Jesús, porque iba caminando dejando la ciudad pero se detuvo frente a este pedido, no siguió adelante porque Bartimeo lo frenó. Mirando
estos cambios, me animo a hablar de dos milagros: la curación de Bartimeo
es uno, pero no es menos milagroso que un grupo de gente que quiere
hacer callar al necesitado termine siendo instrumento para que el
necesitado resuelva su situación. ¡Ese sí que es un milagro muy necesario
hoy! (Y con esto ya me estoy adelantando al próximo peldaño).
[2]
2do.
paso: Meditación. ¿Qué me/nos dice el texto a mí/ a nosotros? De la lectura
atenta, surgen en seguida pistas para la meditación. Me regocija
saber que Jesús se deja cambiar de rumbo ante mi pedido, que va a
detenerse para escucharme a mí. Pero también pienso que a veces los
reclamos de los necesitados me molestan y busco acallarlos o prefiero
no oír. Quiero tener
como maestro de oración a Bartimeo, que sabía qué pedir, cómo pedir,
dónde pedir y no se dejaba tapar la boca ni siquiera por los que estaban
cerca de Jesús. Bartimeo pedía limosna, pero cuando Jesús pasó, pidió
lo que realmente quería, que era ver. Quiero tener esa franqueza y
esa libertad delante de Dios, y pedirle lo que realmente necesito
para mi vida. Sin palabrerías ni oraciones floridas ni fórmulas de
otros, con mi necesidad. En este momento
de la meditación, es bueno recordar que evangelio quiere decir "buena
noticia". ¿Qué buena noticia tiene este pasaje para mí? Así como
para Bartimeo fue buena noticia su cambio de situación. Los modernos
estudios bíblicos también nos ayudan en este paso de la meditación.
El documento mencionado habla de "acercamientos", más precisamente
de "acercamientos contextuales", para señalar los métodos
que trabajan desde un aspecto subjetivo. Y presenta dos tipos de acercamientos: A) Acercamiento
liberacionista "… partiendo
de puntos de vista socio-culturales y políticos propios, practica
una lectura bíblica orientada en función de las necesidades del pueblo,
que busca en la Biblia el alimento de su fe y de su vida"
[3]
. Para esto ayudan los elementos
socio-culturales vistos en el primer peldaño, el de la lectura. Bartimeo
era ciego, pobre, en una sociedad que no ofrecía más forma de asistencia
que la limosna, excluido de la vida religiosa por su misma enfermedad,
y estaba solo. ¿Quiénes son los Bartimeo de hoy? ¿Quiénes se quedan
al borde del camino esperando alguien que los ayude a caminar? ¿Qué
grita hoy Bartimeo? El evangelio
nos aportará también una mirada crítica para reconocer a los acalladores,
aunque estos estén cerca de Jesús o se arroguen el título de ser sus
representantes. ¿O somos nosotros los acalladores? Para quien
está como Bartimeo, ciego, solo, pobre y al borde del camino, este
pasaje trae una buena noticia: ¡Jesús te escucha, está de tu lado,
te llama! Son los acalladores los equivocados, no vos que estás pidiendo
a gritos salir de tu situación. B) Acercamiento
feminista El documento
ya citado describe los aportes de la lectura feminista en lo que hace
al estudio histórico de la situación de la mujer y los aportes positivos
de este estudio al poner de relevancia el rol de las mujeres en la
historia de la salvación y particularmente en los orígenes cristianos
[4]
. ¿Puede aportar algo el acercamiento
feminista en un texto donde aparentemente no hay mujeres? ¿Se dedica
este método únicamente a textos que hablan de "cosas de mujeres"?
Digamos en
primer lugar que, aunque no se las nombre explícitamente, en el grupo
de quienes vienen caminando con Jesús seguramente vienen también mujeres.
Marcos las nombra cuando llegan hasta la cruz, como "muchas que
habían subido con él a Jerusalén" (Mc 14,41). De modo que podemos
pensar que el grupo de "acalladores" que luego se convierten
en colaboradores está formado por varones y mujeres. Y así podemos
pensarlo también cuando traemos el texto a nuestra realidad de hoy. Hay un aspecto
de Bartimeo que me interesa considerar particularmente desde el punto
de vista de la lectura feminista. Bartimeo está al costado del
camino, y se queda afuera de la celebración de la Pascua porque
es ciego. ¿Hay ámbitos de la vida, celebraciones religiosas, instituciones,
en las cuales las mujeres quedamos afuera por el solo hecho de ser
mujeres? No digo por condiciones personales ni por capacidad individual,
sino por razón de nuestro sexo. Dejo la respuesta para los lectores
y lectoras. Vale por último
reforzar un aspecto esencial en la meditación. Como les digo coloquialmente
a mis alumnos: "acá no valen las frases de estampita". Si
el fruto de la meditación es: "Jesús quiere que recemos con confianza",
no hemos avanzado mucho. Podemos decir esa frase también sin leer
este pasaje del evangelio. La meditación debe ser concreta, debe llevarme
a poner nombre y apellido a los personajes, tengo que llegar a hablar
de acciones que conozco, de cosas que pasan en mi vida, de situaciones
que puedo describir. Sólo así podré después, en la acción, dejar que
la vida sea transformada. Si no hacemos más que sacar conclusiones
generales o frases vagas, nada cambiará. 3er.
paso: Oración. ¿Qué le digo / decimos a Dios? Tal vez llegados
a este punto nos hemos identificado con los acalladores y encontramos
que tenemos que pedir perdón. Pedimos perdón y seguimos caminando. Con Bartimeo,
maestro de oración, pedimos lo que realmente queremos para nuestra
vida: "Jesús, pará y mirame, necesito esto. Jesús, tengo esto
otro que no me deja caminar, hacé que me mueva." Y si no sabemos
qué pedir ni por dónde caminar, repitamos con Bartimeo: "Maestro,
que yo vea". Si yo soy el
ciego al borde del camino, me alegro con la buena noticia de la llegada
de Jesús. Jesús está parando todo para venir a atenderme a mí. Y mi
oración agradecida se convierte en saltos y movimiento a lo largo
del camino. Una oración
de alabanza en este caso puede hacerse con las palabras del salmo
146 (145), 8-10: Yahve abre
los ojos de los ciegos 4to.
paso: Contemplación Quiera Dios
que llegados a este momento podamos experimentar el consuelo de la
mirada de Jesús sobre nosotros, atendiendo a nuestra necesidad. Que
el Espíritu Santo nos comunique la fortaleza para ponernos en camino,
sin miedo a los acalladores y sin peso que nos detenga. La acción Si la meditación
fue concreta, si le pusimos rostros de hoy a los personajes, el Espíritu
nos abrirá los oídos para escuchar a quienes gritan hoy, para acercarnos
a ellos y para dejar nuestras cegueras. Nos impulsará a buscar las
formas nuevas y creativas para que nadie, varón o mujer, chico o grande,
se quede al borde del camino o sin poder participar. En este momento
de proyectarnos a la acción se hace también más fecunda la vivencia
comunitaria. No podremos hacer todo solos, será una gran riqueza poder
encarar acciones conjuntas, en comunidad. Aquí es donde este artículo
y esta profesora se quedan sin palabras. Bartimeo tiene rostros diferentes
y requiere, en cada caso y en cada situación, de una acción concreta
que posibilitará el cambio. Aquí de nuevo,
querido lector, querida lectora, te dejo trabajo para hacer. Bibliografía:
[1]
Los autores que prefieren la denominación "Lectura
popular de la Biblia" agregan otro paso, después de la oración
y antes de la lectura, y que consiste en mirar la realidad, el ámbito
concreto social, cultural, económico e ideológico de la persona
o grupo que lee. Sólo así se podrá manifestar después la validez
de la meditación.
[2]
Las preguntas orientadoras que presento aquí no llegan
a agotar estos métodos. Son sólo una muestra de algunos aspectos
del texto que se descubren trabajando un poco más sistemáticamente
que lo que hacemos en forma espontánea. Aún quedan muchos aspectos
del texto para trabajar. Por citar sólo uno, la cuestión de los
diversos títulos con que es nombrado Jesús.
[3]
La interpretación de la Biblia en la Iglesia, Cap I,
E,1. [4] ídem, Cap I, E, 2. |